0. Una nueva aventura
Y así cuando la vida me ha sacudido con la despedida de las dos personas que más he amado en este mundo, parto a una nueva aventura llamada Kinsport en Tenneesse. Mi Papá se fue el año pasado, tres días después de mi regreso de un viaje de 10 días a Mérida y a Oaxaca al que él mismo me había echado porras para ir y que hasta me pagó uno de los aviones. Fue muy inesperado, el Viejo estaba fuerte, lucido y se hacía cargo de mi Mamá, considerando que mi Mamá digamos que no estaba en sus 5 sentidos y muchos días era complicado tratar con ella. Yo los disfrutaba mucho en el día a día. Como lo prometí 7 años atrás cuando decidí regresar al Puerto para estar cerca de ellos, comíamos juntos a las 2 de la tarde, ayudaba a Mamá a arreglarse para ir a MOMA y antes de las 4 llevarla a ese lugar que la hacía feliz. El resto del tiempo, ellos estaban en casa y justo el último día que Papá estuvo bien, fueron juntos a una fiesta de familia con él conduciendo la camioneta y cenando con cola cola. Tres días después, su cuerpo colapsó y se fue derechito al cielo con todo y zapatos dijo mi Mamá.
El 04 de julio del año pasado empezó la travesía de Mamá hacia su encuentro. Empezó con la imposibilidad de tragar bocado y esa condición se fue agravando. En 7 meses fuimos al hospital varias veces por semanas enteras y entre mis 2 hermanos, Mónica y Yo la cuidamos 24/7 con mucho cariño y con mucha paciencia. En honor a la verdad y contra todo pronóstico, la Señora Baronesa (léase mi Mamá) era una paciente muy linda, agradecida y sobre todo divertida. Generamos una verdadera comunidad de apoyo hacia ella y recibimos en recompensa muchos abrazos y besos.
Hoy con la plena convicción que ambos se encuentran juntos y
en un lugar de mucha felicidad, decidí emprender este viaje para volver a fijar un rumbo a mi existencia. Mi ancla en el
mundo se movió por completo, mi vida se detuvo porque me cuesta mucho vivir sin
ellos. Aún lejos de casa por 20 años, , buscaba consuelo y
ayuda para todo. Mis mejores logros
hasta hoy los compartí con ellos, mis ideas locas, todo de mi porque ellos estaban ahí siempre. Y ahora me toca a mi
utilizar todas las herramientas que me dejaron y vivir los valores que
moldearon a través de su ejemplo.
Porqué Kinsport? Porque ahí vive una de mis mejores amigas y
voy a casa. Sé que estaré en un lugar
seguro donde escribiré muchas aventuras y donde volveré a redirigir mi brújula.
Estoy dispuesta a recibir todo lo que la vida me de y a trabajar lo que tenga
que trabajar para seguir siendo feliz.
Ahora voy por mi propia agenda y en definitivo no estoy sola. Los Viejos me acompañan desde lejecitos y
muchos amigos y mi familia confían en que todo saldrá bien y así será.
Vendré aquí cada vez que tenga algo que compartir esperando
que disfruten el trayecto tanto como yo...

Comentarios
Publicar un comentario